|
Moravia Ochoa
Panama
La gaviota
1.- Cuatro instantes salvados de la nada cuatro cuadros al òleo en el tù y yo,> tù jugando, buscando entre las alas> piernas, potranca, flor de la guayaba> tesoros de otros años que procesan
humedades recònditas y vivas> cuevas afortunadas y azarosas en la humildad briosa, en los escaños de los minutos apurados, torpes, lotos que abro, para ti ganados
al tiempo de vivir para tus años un goce que por gozo es un dolor
2. Oh dèjame tus ojos, roce, ganas, tu modo de ofuscarme el corazòn que te viva despierto en esa luna, crèame, viveme, dame del sustento que te bebes diciendo es alimento o lo bebo contigo, condimento amor de norte a sur
3. Ay què tortura el animal que dura como un polluelo pìcoteando el alma lastimando la carne que lo apura. Y no hay rencor.
4. Por el contrario, amor, dèjame en vela, deja tu nave desplegada en esto que fui y que soy.
Dormir en ti quisiera, yo la estela puertas abiertas dejo entre mis ojos sin que haya error.
5. Cuatro instantes salvados, travesaños, constantes y voraces, amarrados como una ostra a su vital clamor, no dejes que se apaguen; cosa nuestra es el incendio seminal que arde y premia los apremios del arcàngel de los templos sagrados, nuestros cuerpos que se vieron ayer y siempre hoy
6. En dìas luminosos, sin fracaso, de impulso irreverente , perturbado por la culpa que llevo sin pecado yo me doy al recuerdo postergado, abro los sellos y àvida las letras de aquella historia leo ,paz segura. La magia y la promesa son premura llana en la frente que tu ser conjura a mi favor oh angel sosegado que entrega la pasiòn y lo apostado en introito que espero y no ha llegado.
7
No te ladre la noche ni la tarde, ven a buscarme porque estoy de fuego voraz el vuelo y la palabra que arde la voz con que conoces que me entrego.
8. Si me llamaste hoy, y si mañana telaraña creciera en la ventana por donde con empeño entraste tù si terminara un gajo del planeta un pedazo del mar que no tuvimos un clavo de la barca que no fuimos queda un gajo mayor, una montaña frutales que vivimos y comimos cuerpos que atravesara lo fogoso dueño y dueña soñando y anhelando el fèrtil Dios.
9. En el adentro todo es perdurable eres y estàs, estoy y estàs oh alma de gigante, roble, encina torre y jofaina cuando somos.
|